La Fibromialgia, o síndrome de la Fibromialgia (FMS) como también se denomina, es un flagelo que afecta al tejido conjuntivo (formado por fibras), y al sistema locomotor. Presenta dolor y fatiga en músculos, ligamentos y tendones.

Aunque las personas con fibromialgia tienen dolores similares a los de una enfermedad de las articulaciones, esta no produce inflamación, y por lo tanto no es una forma de artritis (la cual se caracteriza por la inflamación de las articulaciones), más bien, es una forma de reumatismo de los tejidos blandos.

El dolor muscular general constituye el síntoma más destacado de la fibromialgia. Por lo general ocurre en todo el cuerpo, aunque puede comenzar en una región del mismo, tal como el cuello y los hombros, y extenderse a otras áreas al cabo de cierto tiempo.

El dolor ha sido descrito de diversas formas, tales como: ardor, punzada, rigidez y sensibilidad; varía según la hora del día, el nivel de actividad física, el clima, los patrones de sueño y la fatiga nerviosa, llegando a ser en muchos de los casos de carácter severo.

 
* Fatiga y alteraciones en el sueño: Alrededor del 90% de las personas con experimenta fatiga moderada o severa, menor resistencia al esfuerzo, o el agotamiento típico propios de la gripe o la falta de sueño.
* Síntomas del sistema nervioso: Cambios de humor constantes, sentimientos de tristeza, decaimiento, depresión y principios de ansiedad. Entumecimiento, sensación de hormigueo en las extremidades, hipersensibilidad en ciertas áreas de lapiel, hinchazón en manos y piernas, falta de habilidad, y dificultad al andar.
* Síndrome del intestino irritable: Entre el 20% y el 40% de los pacientes sufren dolor abdominal, estreñimiento, diarrea, meteorismo, y nausea.
* Dolor de cabeza: Son frecuentes los dolores en la parte posterior de la cabeza, así como los zumbidos en los oídos (tinitus), edemas en los párpados, y migrañas con ataques de dolor en los antebrazos durante el aura.